¿Cómo empezar en el mundo crypto con nuestra primera wallet?

¿Cómo empezar en el mundo crypto con nuestra primera wallet?

En los artículos anteriores, exploramos el concepto de la Web3 y el funcionamiento de la tecnología blockchain y los algoritmos de consenso Proof of Work (PoW) y Proof of Stake (PoS). Ahora es el momento de sumergirnos en el mundo de las billeteras en el ecosistema crypto y descubrir cómo empezar a operar en él.

No hace falta aclarar que la seguridad y la privacidad son fundamentales para mantener el control sobre nuestros activos digitales… pero, ¿cómo se logra alcanzar los niveles de seguridad y privacidad necesarios?

Como su nombre lo indica, el mundo crypto funciona con criptografía de llave pública y llave privada. La pública sería como nuestro mail o nuestra Clave Bancaria Uniforme (CBU): todos pueden verla y enviarnos correos o dinero. La llave privada, en cambio, es como nuestra contraseña o nuestro pin, que nos da acceso a la criptomonedas asociadas a nuestra llave pública.

Además de las claves pública y privada, existe otro componente crucial para la seguridad: la seed phrase (frase semilla).

La seed phrase es una secuencia de palabras aleatorias que consta de 12, 18 o 24 palabras generadas por un algoritmo criptográficamente seguro, y se utiliza para derivar tanto la clave privada como la clave pública. Es, esencialmente, una representación humana y fácilmente respaldable de la clave privada.

Para darnos una idea de la diferencia de legibilidad entre las claves y la seed phrase, las claves públicas y privadas son una tira de caracteres hexadecimales de longitud X, mientras que una seed phrase es algo como “azúcar nave bote pan plato puente brisa silla nube abrazo tiempo estrella”.

Ok, hasta acá todo buenísimo, pero ¿cómo se usan?

Acá entra en juego la wallet (billetera), un software que nos ayuda a gestionar estas llaves y usarlas para interactuar con la blockchain que elijamos.

La wallet guarda nuestras llaves privadas, a partir de las cuales crea firmas digitales, además de mostrarnos nuestros fondos y transacciones de manera amigable. Es decir, la wallet no guarda nuestro dinero, pero nos permite operar con él y con la blockchain, además de monitorear nuestro balance.

La gran importancia de la legibilidad de la seed phrase radica en que puede ser utilizada para restaurar completamente una wallet en caso de pérdida, robo o cambio de dispositivo. Al ser humanamente amigable, es sencillo guardarla de manera segura y los usuarios podemos asegurarnos de que, incluso si perdemos el acceso a nuestro dispositivo o a la wallet, podremos recuperar nuestras claves privadas a partir de la frase y, por lo tanto, el acceso a nuestros fondos.

Volviendo a la wallet en sí, por supuesto que hay varios tipos diferentes de ellas que se adaptan a diferentes necesidades.

Se dividen, generalmente, en dos grandes grupos: custodial y non-custodial, y hot wallets y cold-wallets.

Las billeteras custodial son aquéllas custodiadas por alguien más, en este caso, los llamados exchange, quienes poseen nuestras claves privadas: son lo más parecido a un banco que tenemos en el mundo crypto.

Los exchanges tienen varios beneficios, sobre todo para los usuarios inexpertos y que recién comienzan. Suelen tener una mejor experiencia de usuario, los pasos a seguir para crear la billetera y operar suelen ser mucho más amigables, y una tercera parte maneja tus claves. Por ende, no tenés que preocuparte por su posible pérdida. Y lo malo es la misma: que una tercera parte maneja tus claves, por lo que tiene el completo control sobre tus fondos y tus transacciones.

Las billeteras non-custodial son aquéllas en las que solo el usuario posee sus llaves privadas.

¿Lo bueno? Solo el usuario maneja sus claves: nadie más tiene acceso a la billetera.

¿Lo malo? Como el usuario es el único que maneja sus claves, si las pierde causará que los fondos queden inaccesibles.

Las hot wallets son billeteras de software conectadas a internet. Aquí, las claves privadas son generadas a través de una aplicación.

Las cold wallets son billeteras electrónicas físicas que no están conectadas a internet. En esta modalidad, las claves privadas están guardadas dentro de las mismas.

En efecto, existen hot wallets custodial y non-custodial, mientras que las cold wallets son siempre non-custodial.

¿Cuál elegir?

Depende: lo primero es definir nuestras necesidades y preferencias, para luego encontrar una billetera que se ajuste a lo que queremos.

Si estamos recién empezando y nuestra prioridad es que la interacción con la billetera sea amigable, entonces una hot wallet. Dentro de ese segmento, si además buscamos sencillez a la hora de comprar, vender e intercambiar crypto, recomiendo una hot custodial wallet.

Si buscamos guardar una inversión de dinero, una cold (non-custodial) wallet sería ideal

En definitiva, se recomienda utilizar las hot wallets para almacenar poco dinero y realizar transacciones diarias. En cambio, las cold wallets son mejores para reservas más grandes de dinero que no planeamos utilizar en el corto plazo.

Comencemos a operar

En el mundo de las hot wallets non-custodial, la más conocida es MetaMask. Si bien la experiencia de usuario no es la mejor, se usa desde hace mucho tiempo y tiene muchos usuarios, lo que la hace confiable.

Para descargarla desde nuestro ordenador, podemos hacerlo directamente desde su extensión de Google Chrome.

Una vez abierta la extensión, deberemos cliquear en Crear una cartera nueva y aceptar las condiciones.

Luego, nos pedirá crear una contraseña, la cual solo  puede ser usada para desbloquear la extensión desde nuestro ordenador.

Al continuar, nos aparecerá un video acerca de la frase de recuperación (¡es recomendable mirarlo!).

Ahora sí, es momento de anotar nuestra frase secreta de recuperación. Lo ideal es hacerlo en un papel que luego podamos guardar en un lugar físico seguro.

El siguiente paso es confirmarla dentro de la extensión… ¡y listo! MetaMask nos dará la bienvenida y podremos operar.

La wallet de MetaMask nos da la posibilidad de crear múltiples cuentas, por lo que una buena primera práctica es poner un nombre descriptivo a cada una de ellas. Te aseguro que esto te ahorrará confusiones y errores.

Para hacerlo, cliqueamos en la flecha que se encuentra al lado derecho de Account 1, que nos abrirá la segunda pantalla. Allí, seleccionamos  los tres puntitos y luego en Detalles de la cuenta.


Esto nos llevará a la cuarta pantalla, donde nos aparecerá el lápiz de edición. Cambiamos el nombre al que queramos, ¡y listo!, nuestra cuenta ya se llama como elegimos.

En el próximo artículo veremos cómo empezar a operar con criptomonedas (*).

(*) Aclaración: por su naturaleza educativa, en estos artículos siempre operaremos con criptomonedas de testeo, que no tienen valor real.

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